Hay un árbol en el medio del jardín
I. Tamar.
Génesis 38 cuenta la historia de Tamar, nuera de Judá. Era sospechosa de matar a sus dos primeros maridos y se ve obligada a regresar a casa de su padre, porque el suegro se niega a darle su hijo menor, según la ley del levirato.
amar queda embarazada de Judá sin que este lo sepa. Y este la condena a ser lapidada y quemada. Cuando descubre que es el padre del futuro niño y las intenciones de Tamar, confiesa sus temores y cobardía. Reconoce que Tamar es más justo que él. Pero Tamar acaba siendo una madre soltera.
II. La ley de santidad.
a. Los capítulos del 17 al 26 del libro de Levítico es lo que conocemos como el código de santidad. Comienza con la regulación de las inmolaciones para ofrecer un sacrificio pacífico al Dios de Israel, prohibiendo a cualquier hombre de la casa de Israel o extranjero que coma sangre, donde reside la vida, según su creencia, o carne, muerta por él o destrozada por las fieras; a continuación, se ocupa con profusión de la honestidad matrimonial y de los impedimentos de consanguinidad para asegurar la fecundidad de sus miembros y la descendencia, elementos imprescindibles para mantener la armonía familiar y la línea correcta para determinar la transmisión de las propiedades. Por ese motivo, se prohibieron los pecados sexuales como el adulterio, el incesto, el bestialismo, las relaciones homosexuales masculinas e incluso los sacrificios de niños. Todo el que cometa alguna de estas abominaciones, según la Ley de Moisés, sería borrado de en medio de su pueblo.
b. Por qué es importante conocer estos textos? Veamos tres razones.
1. No sería correcto estudiar la violencia y sus manifestaciones si sólo citamos los versículos bíblicos y no conocemos el contexto en que se dictaminan.
2. El amar al prójimo como a sí mismo, está contenido dentro del código de santidad. Generalmente escuchamos mucho sobre lo importante de amar al otro, pero no amamos a lo que no conocemos. El amor ha de estar sustentado en el conocimiento del otro, sino no es efectivo. En realidad el código es una invitación para conocemos la formas en que podemos hacer daño al otro. Sólo entonces le podemos amar.
3. El libro de Levítico está cercano a la tradición sacerdotal. Por tanto su empeño es en revelarnos la imagen de Dios y su manera de tratar a los seres vivos.
c. ¿Cómo utilizar estos textos? Centrémonos en los capítulos 17,18 y 19. Generalmente son los grandes ignorados, a pesar de que contienen el gran mandamiento. Y lo son porque nos resultan desconcertantes. No sabemos que hacer con ellos. En estos capítulos encontramos leyes más elementales que las contenidas en el decálogo, p. e. contra el incesto con los parientes más cercanos, junto a preceptos que hablan de los rituales y las costumbres, como pueden ser los tabúes alimenticios o la manera de vestir. Algunos nos resultan chocantes como p. e, la impureza de una mujer durante los períodos de sangramiento, Lev. 18:19.
d. Ya de entrada, en el capítulo 17, se ofrece un espacio para alertar sobre el signo visible de la violencia: la sangre. Leer Gn.9: 1-5. Y es a partir de aquí que se nos ofrece la clave para entender todo lo que vendrá más adelante; el uso del cuerpo humano tanto en lo personal como en lo comunitario. Porque lo contrario a la violencia no es el amor, sino el respeto.
e. ¿Cuál es la pretensión del código de santidad? Buscar una unificación en la conducta de los individuos que lo practiquen. Si los hombres y las mujeres practican los mismos ritos y poseen los mismos símbolos entonces hay poco espacio para ejercer la violencia pues será un ejercicio de pensamiento y voluntad. Cuando las normas son en común se evita el uso del moralismo de ciertos individuos sobre otros. Esta superación se expresa en el concepto de santo, que a la vez es una de las palabras más usadas en el texto. P. e, pueblo santo, tierra santo, hombre santo, lugar santo, etc. Lo santo no es la virtud de una persona, lo santo está por encima de lo bueno que pueda ser o considerarse una persona.
f. ¿En realidad que es lo que pide que se respete en estos textos? Nuestra respuesta no debe ser vacilante: la vida. Cuando hay desprecio por la vida lo que florece es la violencia. La vida es lo que se recibe y lo que se da. El incesto, tratado en los vv. del 1 al 12, del capítulo 18, es violencia contra los progenitores

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