Felices los infelices
I. Lectura Mateo 5, 4 II. ¿Por qué lloramos? a. Esta es una pregunta que podemos responder de dos maneras. La primera diciendo que porque las glándulas lacrimógenas segregan una especie de líquido salado por los ojos. La segunda respuesta es porque la emoción nos inunda. b. La segunda bienaventuranza pronunciada por Jesús en el SM podríamos traducirla como felices los infelices. Pero estamos delante de una paradoja. ¿Cómo es posible que una aflicción produzca una bendición? quizás algunos se pregunte. c. Por el contexto general no deberíamos suponer que a los que se les promete el consuelo son aquellas personas que han perdido a un ser querido, o un bien material, o sufren una desilusión amorosa. No se trata, por esta vez, de este tipo de pérdidas. Sino que de la inocencia, de la justicia, del respeto propio. d. Cu...